Hace tiempo que leí las tres grandes obras de la distopía del siglo XX: Un mundo feliz, de Aldous Huxley, Farenheit 541 de Ray Bradbury y 1984 de George Orwell.
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| Las tres novelas fundacionales de la distopía del S. XX |
Mientras los leía, no pude evitar
encontrar ciertos paralelismos con el mundo en el que yo mismo vivo, y también
mientras los leía me invadían algunas sensaciones de profundo asco y miedo ante
lo que podía pasar si cosas como esa se hicieran realidad. Hay varios motivos
por el que estos autores escribieron estas obras, entre ellos los horrores de
la I y II Guerras Mundiales y las noticias e imágenes que nos dejaron la Unión
Soviética y el régimen Nazi.
Cada una de ellas me dejó una
sensación de desolación por alguno de los motivos: En un mundo feliz, me
llamaba la atención la manipulación mental desde la infancia, pero sobre todo
la extrema soledad del rebelde a todo ese sinsentido. De Farenheit 451 me dio
especial miedo el discurso del capitán Beatty y la sensación de no poder fiarse de nadie, de los delatores en un
mundo como ese. De 1984 es llamativa la atmósfera gris, el miedo, la
omnipresencia y omnisciencia de algo que controla cada uno de tus movimientos,
y la tergiversación del lenguaje y el “doblepiensa” creo que algo parecido a ese "doblepiensa" practicamos a diario.
Éste es el discurso del capitán Beatty:
El mundo en el que vivimos ha
cambiado de forma radical en los últimos 15 años. Recuerdo con nitidez el año
2006: Cómo éramos los jóvenes, qué cosas hacíamos, cómo nos relacionábamos. Y
recuerdo también la imagen que tenían los adultos, qué cosas se podían
escuchar, y las cosas que se hacían. Si nos vamos al año 2000, la cosa cambia
aún más. Y qué decir de la década de los 90.
| 2004. Vida Real. |
El auge del usar y tirar, la sociedad del consumo hasta el año 2000 y su devenir en la sociedad de la información en la segunda década del siglo XXI han cambiado nuestra forma de comportarnos y relacionarnos, produciendo una infantilización del adulto y a mi entender un esclavización progresivo enmarcado en el sistema liberal, que a medida que avanza, se parece cada vez más a un sistema socialista, aupado en el buenismo, y en el “es por tu bien “, o el “ eres dueño de tu destino “.
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| 2017. Vida...¿Real? |
¿Por qué tanta gente padece
ansiedad y depresión en una época en la que se dispone materialmente de todo en
occidente? Realmente la pregunta está mal hecha desde el momento en que se
plantea que es, precisamente, lo material lo que evita que tengas ansiedad y/o depresión. No
se puede desear lo que no se conoce, y en esta máxima se pueden aupar grandes
poderes que basan su represión en la ignorancia de las masas.
En sí, creo que hoy en día se
vive en un imperativo del rendimiento, en una “sociedad del cansancio”, tal y
como describen las ideas de Byung Chung Han.
Antiguamente, las cosas
funcionaban en base al “no debes “, un imperativo negativo. Hoy se ha pasado al
“debes “, un imperativo positivo. Debes ser guapo, debes ser rico, debes ser
bueno en todo, debes mostrarlo. Solo así tendrás reputación. El conflicto se rehúye, so pena de no ser amable. Los lemas se nos
repiten en eslóganes publicitarios: “Just do it”. “Yes, we can”. Las personas
son perfiles competitivos, capital humano; si uno no aporta mercantilmente, no
vale; los propios amos son esclavos del trabajo, de la actividad. Esto se
traduce a veces en depresión, trastorno límite de la personalidad, trastorno de
déficit de atención e hiperactividad, y síndrome de Burnout.
Las redes sociales han propiciado
que mostremos la mejor versión de nosotros mismos. Los likes se han convertido
en un símbolo de falsa aceptación social, se han convertido en un feedback de
la autoestima en el que nuestras vidas son solo escaparates de las prendas más
bonitas.
Nuestras vidas muchas veces están
vinculadas a la multitarea, incluso en el ocio pretendemos ser lo más parecido
a un profesional. Esto es un brutal incremento de las demandas cognitivas, algo
parecido a una regresión evolutiva, en la que un animal debe estar atento a
todo mientras come por si hay depredadores cerca, de hecho, suelen ser los
animales más inteligentes los que “pierden el tiempo “. La frenética actividad
que desarrollamos me recuerda a los insectos eusociales, a las grandes colonias
de hormigas, donde la actividad sencillamente no para.
Tenemos problemas asertivos,
decimos sí a todo, que se traduce luego en no cumplir con nada. Nos creemos esa
burda falacia del “ si yo puedo, tu también “. “Persigue tus sueños, que lo
conseguirás”. Y cuando no se cumple nos invade la culpa, una emoción nociva que
es un arma contra nosotros mismos, que nos hunde a nosotros y nos vuelve incapaces
de modificar las normas. Aquellas
personas que disienten, que no son felices en este juego sienten tristeza,
miedo y/o asco. Por ello, al ser distintas de la mayoría, son vistas como
obstáculos, y el aislamiento social termina siendo su campo de reeducación. Ya
sea por una decisión de aspecto externo, o ya sea por rechazar, por ejemplo el
actual sistema de jornada laboral, o la obligatoriedad de algunas normas.
Volviendo a las redes sociales es
el lugar donde todo el mundo es hábil, es bello, es carismático…y pensamos que
esa es una representación de la totalidad de su actividad. Pero si no te llevas
los likes que quieres… puedes pensar: “No soy listo”, “no he tenido suerte”, “es
mi culpa” o bien “¿Cómo lo hace el otro?”. Así salen imitadores, tendencias, y sobre
todo, profunda envidia y autoestima baja que se traduce en más y más
movimiento, más y más cansancio mental, depresión, suicidios.
CENSURA, MANIPULACIÓN Y CANSANCIO
Resulta llamativo que sean estos tipos, estos gurús tecnológicos, esa filosofía empresarial alienante de Google los que envían a sus hijos a escuelas libres de sus creaciones. No son tontos, saben lo que hacen, saben del control social, saben de la autoestima. Saben de la manipulación. Dudosa es su política. Recordemos el caso de James Damore.
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| James Damore, Biólogo y ex Ingeniero de Google. |
No todos los héroes llevan capa. Al bueno de James Damore se le ocurrió apelar a la razón y argumentar científicamente. Apeló al entendimiento, trató de promover la integración de las mujeres en su empresa y trató de escudriñar qué motivos las llevaban a puestos de menor responsabilidad. Se empeñó en buscar soluciones para la mejora de las condiciones del personal femenino. Era un hombre valiente rodeado de malditos cobardes. La respuesta de Google con él, fue uno de los casos más notorios donde si hay que negar la evidencia y los datos, simplemente se niegan, propiciando rechazo a la razón y al diálogo. Además de llamar a este tipo racista, la empresa se aseguró de que de cara al exterior cualquier periódico lo tildará de Machista, cosa que no cuadra con su documento.
Básicamente, dijo que dentro de la empresa Google se estaba dando una burbuja de reverberación Ideológica (Al igual que sucede en las redes sociales). A esto lo llamó Cámara de Eco Ideológico, que podéis consultar aquí.
GUITARRAS ELÉCTRICAS Y DESMOTIVACIÓN POR LA MÚSICA
Cuando yo tenía 13 años, hacía 56 años que se había inventado la guitarra eléctrica. Los grandes guitarristas de heavy metal, los pioneros Shredders de los 80,90, y primeros 2000 entonces, como podían ser Jason Becker, Steve Vai, Yungwie Malmsteen, Joe Satriani, John Petrucci… eran excepciones a la norma a la hora de tocar la guitarra. Pero no fueron los únicos que tocaban música, simplemente eran virtuosos que dedicaban muchísimas horas de estudio a su instrumento. Aunque no por su música (ni número de ventas) ello hicieron sombra a numerosos guitarristas como Jerry Cantrell, John Frusciante, Wes Borland, James Hetfield u otros guitarristas supuestamente "peores". La gente siempre busca "lo mejor."
¿Cuánta gente había en el año 2000 al nivel de Jason Becker? ¿Ya estaban e internet hizo que pudiéramos verlos?. En los 15 años siguientes se dio el auge de los YouTubers, donde aparecían numerosas personas que desarrollaban ese nivel técnico de forma prácticamente generalizadas. Personalmente... aburre. Pero... ¿Y componer? ¿Qué esa sensibilidad quede patente? No es tan sencillo
Lo que hemos visto en los últimos años es gente que había aprendido influenciada por estos guitarristas, que "tocar bien" es lo que hacían esos guitarristas. Probablemente la ceguera de tener una banda asociada al Metal me impida ver grandes progresos, pero no sé si soy yo o detecto una pérdida de expresión generalizada en las composiciones. La saturación de vídeos de cualquier género (Jazz, Rock n Roll, Metal o cualquier otra música, la infoxicación) aupada por la tecnología y la generación de contenido de consumo rápido han convertido todo en banal.
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| Resultados de buscar Guitar Shredding. |
Está bien, sí; pero no sorprende. Me pregunto: ¿Cuántos imitadores puede tener Tosin Abasi? Últimamente parece que el máximo logro por lo bien que tocas no es que tu música llegue a todo el mundo, parece ser el ser endorser de una marca en una especie de espíritu de competición entre miembros de un selecto club. Pero los que te ven están cada uno en su casa, no viéndote en un concierto. Para mí, la música es algo más despreocupado y desde luego, mucho más intenso.
¿Y la imagen?
Y qué importante es todo esto en el mundo de la guitarra de hoy en día. He llegado a ver casos de gente tocando despacio que después acelera la velocidad del archivo de vídeo para pertenecer a ese "club de shredders". Para mí tocar la guitarra está vinculado a la sensibilidad, al público, a la técnica, y a uno mismo. Porque la concibo como una vía de compartir.
No concibo tocar sin escuchar o sin compartir. Son necesarios los tiempos de no tocar, y experimentar la vida para tener motivos de composición. ¿Qué historia podría contar, encerrado en mi cuarto? Otras vías son lícitas, pero me parece que la que más aparece en redes sociales es sin duda aquella más introspectiva y egoísta; esa que no necesita ni sensibilidad, ni público, ni bandas.
Y lo veo suceder; mi experiencia me dice que los músicos jóvenes no se asocian tanto en bandas, no acuden tantísimo a los locales de ensayo, y si lo hacen lo hacen años más tarde. Hoy gana más un YouTuber que toca "falsamente bien solo" que una banda.
Siento que los seres humanos, buscándonos a nosotros mismos, estamos dejando de encontrarnos unos a otros.
Basta de guitarras, que no son todo en esta vida.
TRABAJO Y CANSANCIO
Las 8 horas de trabajo llevan en España aprobadas desde 1919, siendo el primer país que aprobó esta regulación. Obviamente se han violado y se violan. El caso de empleo semiesclavo paradigmático de inicios del siglo XX han podido ser las minas asturianas y vascas, y los jornaleros del campo castellano, andaluz, los trabajadores urbanos y del campo de Madrid, el pastoreo riojano y soriano, el campo leonés, aragonés y extremeño junto con los pescadores gallegos, y el levante.
El turismo de verano era un lujo para ricos, y no comenzó en España hasta bien entrados los años 50. Toda España trabajaba a destajo en aquella época y los bienes materiales de disfrute no eran demasiados. Hoy ese mundo no existe, ha sido sustituido por otros trabajos que merecen revisión por la salud mental general del país. No se tiene por qué necesariamente sufrir o sudar hoy en día en un trabajo, igual que un lance de esgrima no tiene que acabar con sangre para que sea emocionante. Y hay mucho sufrimiento mental.
El mundo ha cambiado, hay miles de procesos automatizados que antes exigían muchísimo tiempo. Estoy seguro de que un experto podría responderme de mil formas, pero yo también estoy seguro de salir al paso. ¿Por qué mantenemos una jornada laboral de 8 horas como hace más de 100 años? El reparto de la riqueza está completamente descompensado, y de esa descompensación surgen problemas que no gustarán ni a ricos ni a pobres.
| Un genio y ejemplo rodeado de muchos genios. |
No hemos reinvertido las ganancias del progreso. En nuestra inquina, hemos prorrogado el régimen del viejo mundo. Lamentablemene, creo que se necesita una solución mundial y eso es algo... en fin. Estúpido. No hay solución mundial buena que no haya terminado en un totalitarismo.
¿Es necesario mantener a las personas trabajando a los 67 años teniendo una población joven que no encuentra trabajo? El hecho de que no se ponga solución a esto pudiendo, solo me sugiere que sea una perversidad que intencionadamente busque destruir la moral social y destruir la juventud.
No se entiende que se siga así. Es peligroso; la opinión pública acudirá al candidato que ofrezca soluciones inmediatas, y el
cortoplacismo político se perpetuará, y la polarización, el extremismo y la intolerancia prosperarán como lo hacen hoy.








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